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sábado, 14 de mayo de 2016

LOS EDUCADORES FELICES CAMBIARAN EL MUNDO



HE AQUÍ PALABRAS ESCRITAS, HUELLAS EN LA ARENA
FORMACIONES DE NUBES, MAÑANA ME HABRÉ IDO

La gira monástica de Plum Village en España ha dado su primer paso.

Tocando la tierra, tocando el corazón de todos los que hemos acompañado esa meditación caminando entre margaritas y brotes recién nacidos en El Escorial.

La campana nos llamaba al despertar de la conciencia, por la mañana, en el comedor, entre emociones y sentimientos. Todo ha seguido las reglas del dulce despertar.

El retiro del Escorial ha sido como un libro de sabiduría, conciencia y fraternidad. Todos hemos escuchado las mismas palabras, interpretando en nuestro interior aquello que más necesitábamos, que más nos dolía o que más gozo nos reportaba.

Hemos compartido nuestras raíces con un propósito común. Hemos encontrado amor y sabiduría en las charlas del Dharma, sintiéndonos parte de un todo que no necesita ser deseado ni poseído. Hemos aceptado nuestra realidad con sus condiciones favorables y adversas, con la inquietud de observar y reconocer lo que hay en ella.

Con un ponente de lujo, ha participado Antonio Machado, en una voz extraordinaria, con un auditorio entregado y comprometido con su camino. Ese camino que se hace al andar y al volver la vista atrás nunca se ha de volver a pisar.

Como estelas en la mar han quedado nuestras dudas, temores y miedos, invitándonos una vez más, a reconocer el sol de la mañana que ilumina nuestros corazones en un acto sublime de respirar conscientemente desde su origen hasta su fin. Observando este recorrido del aire en nuestros pulmones como si nos fuese la vida en ello y dándonos cuenta, de que efectivamente es ahí donde está nuestra esencia.

Han sido tantas y tantas las emociones, las prácticas, las sonrisas y roces, que nadie ha quedado indiferente. Cada uno ha sido libre de ver, leer y retener a voluntad. De comprender, compartir y acompañar lo que ha considerado.

Hemos formado parte, hemos contribuido, aprendido y enseñado, hemos reído y llorado.
Y ahora la Gira monástica de Plum Village da un nuevo paso, al majestuoso ritmo de la meditación caminando en fraternidad. Los voluntarios preparan los próximos eventos, con entrega y cariño.

ESCUELAS DESPIERTAS está ahí esperándonos. Es el próximo paso al que podemos invitarte para compartir con nosotros, un retiro de educadores universales. De educadores de aula, de calle, de familia y de trabajo, educadores en la conciencia y el despertar, educadores del que sufre y del que llora, educadores del recién nacido y del que se va.

TODOS SOMOS EDUCADORES y justo es poder compartir lo que llevamos dentro para hacer de este un mundo mejor, evocando al colibrí que aporta su gota de agua para apagar el fuego del sufrimiento en el mundo.

Con el corazón abierto os esperamos en el Campus Mundet del 13 al 16 de mayo en las Jornadas de Educación de Plum Village. Las enseñanzas del maestro Thich Nhat Hanh y sus prácticas de la plena conciencia serán guiadas por la comunidad monástica que ha venido de forma entrañable como peregrinos del norte para compartirlas con nosotros.



Podéis ampliar la información práctica y las inscripciones en la web de ESCUELAS DESPIERTAS.

Es una nueva oportunidad de ofrecer paz y amor a tu corazón.

El equipo de redacción.




 

Posibilidades

Tenemos más posibilidades 
en cada momento 
de las que pensamos.

Thich Nhat Hanh



lunes, 22 de junio de 2015

A veces la vida parece complicada.
Tan complicada como la hacen nuestros pensamientos, dependencias o deseos.
Thích Nhất Hạnh

miércoles, 15 de abril de 2015

Al meditar no nos alejamos de la sociedad, 

no nos escapamos de ella, 

sino muy por el contrario, 

nos preparamos para reinsertarnos adecuadamente en ella.
 

Thich Nhat Hanh

martes, 17 de febrero de 2015

CAMINANTE DEL AMOR

1] Tu ya llegaste.
Por lo tanto, siente el placer en cada paso
y no te preocupes con las cosas
que todavía tienes que superar.
No tenemos nada delante de nosotros,
apenas un camino para ser recorrido a cada momento
con alegría.
Cuando practicamos la meditación peregrina,
estamos siempre llegando,
nuestro hogar es el momento actual
y nada más.
2] Por causa de eso, sonríe siempre mientras andas.
Aunque tuvieses que esforzarte un poco
y sentirte ridículo.
Acostúmbrate a sonreír y terminarás alegre.
No tengas miedo de mostrar que estás contento.
3] Si piensas que la paz y la felicidad están siempre adelante,
jamás conseguirás alcanzarlas.
Trata de entender que ambas
son tus compañeras de viaje.
4] Cuando andas, estás masajeando y honrando la tierra.
De la misma manera,
la tierra está tratando de ayudarte a equilibrar tu organismo
y tu mente.
Entiende esta relación y trata de respetarla
Que tus pasos sean dados con la firmeza del león,
la elegancia del tigre,
la dignidad de un emperador.
5] Presta atención a lo que sucede a tu alrededor.
Concéntrate en tu respiración
eso te ayudará a liberarte de los problemas y ansiedades
que tratan de acompañarte en tu camino.
6] Al caminar, no eres tú apenas que te estás moviendo,
sino todas las generaciones pasadas y futuras.
En el mundo llamado "real"
el tiempo es una medida,
pero en el verdadero mundo
no existe nada más allá del momento presente.
Ten plena conciencia que todo lo que ya sucedió
y todo lo que sucederá
está en cada paso tuyo.
7] Diviértete.
Haz de la meditación peregrina
un constante encuentro contigo mismo;
jamás una penitencia en busca de recompensas.
Que siempre crezcan flores
y frutos en los lugares donde tus pies toquen.
El largo camino para la alegría: 
Thay




miércoles, 23 de abril de 2014

El camino que he hallado permite vivir cada hora del día con plena conciencia, con la mente y el cuerpo en el momento presente. Lo contrario es vivir en la distracción. Si vivimos en la distracción, no sabemos que estamos vivos; no experimentamos plenamente la vida porque nuestra mente y nuestro cuerpo no están en el aquí y ahora. 


Thich Nhat Hanh


~ El milagro es andar sobre la tierra.





Steve dijo que desde que había comenzado a considerar el tiempo dedicado a Ann y a Tony como el suyo propio, tenía “tiempo ilimitado”.

Pero quizá sólo lo tenga en principio. Porque indudablemente habrá ocasiones en las que Steve olvide considerar el tiempo de Tony como suyo mientras le ayuda con los deberes, y por tanto Steve pierde ese tiempo.

Puede ser que Steve desee que el tiempo pase rápidamente, o puede ser que se impaciente porque le parezca que está perdiendo el tiempo porque no es su propio tiempo. Por tanto, si realmente desea “tiempo ilimitado” (lo que significa mucho más que un principio) tendrá que mantener vivo el pensamiento de que es su propio tiempo todo aquel que pase estudiando con Tony. Pero en tales ocasiones la mente está distraída con otros pensamientos, y si realmente se desea mantener viva la conciencia (a partir de ahora emplearé el término “atención mental” para referirme al hecho de mantener viva la conciencia en la realidad presente) hay que comenzar desde ahora mismo a practicar en la vida diaria igual que se practica durante las sesiones de meditación.

Cuando un trabajador anda por el sendero de tierra roja que conduce a un pueblo, puede practicar atención mental. Cuando anda por ese sendero rojo, rodeado de parcelas de hierba verde, si practica la atención mental, sabrá que está andando por ese camino, el camino que conduce al pueblo.

Práctica manteniendo vivo este pensamiento: “Estoy caminando por el sendero que lleva al pueblo”; si está lloviendo o hace sol, si el sendero está mojado o seco, él mantiene ese pensamiento. Pero no lo repite de forma maquinal una y otra vez; el pensamiento maquinal es lo contrario de la atención mental. Hay personas que recitan el nombre del Buda como una máquina mientras su mente se dispersa en mil direcciones distintas. Creo que repetir así el nombre del Buda es peor que no recitarlo de ninguna manera. Si realmente estamos inmersos en la atención mental mientras caminamos a lo largo del sendero que conduce al pueblo, consideraremos cada paso que damos como una maravilla infinita y la alegría se abrirá en nuestro corazón como una flor, permitiéndonos entrar al mundo de la realidad. A mi me gusta pasear solo por los caminos vecinales con arrozales y plantas salvajes a ambos lados, dando cada paso sobre la tierra con atención mental, sabiendo que camino sobre una tierra maravillosa. En tales momentos la existencia es una realidad milagrosa y maravillosa. La gente considera que desplazarse por el agua o el aire es un milagro, pero yo pienso que el verdadero milagro no es desplazarse por el agua o el aire, sino andar por la tierra. Todos los días estamos inmersos en un milagro que ni siquiera reconocemos. Simplemente piensa, Quang: el cielo azul, las nubes blancas, las hojas verdes y los ojos negros y curiosos de tu hijita Hai Trieu Am. Tus dos ojos, Quang, son también un milagro, como ese cielo, esas nubes, esas hojas y sus ojos jóvenes.

El Maestro Zen Doc The dice que al sentarse en meditación uno debe hacerlo derecho, haciendo nacer este pensamiento: “Sentarse aquí es como hacerlo en Bodhi. Bodhi es el lugar en el que Buda estaba sentado cuando alcanzó la Iluminación. Si cualquier persona puede llegar a ser un Buda, y los Budas son innumerables, puesto que significa personas que han alcanzado la Iluminación y son Budas ellos mismos, alguno se habrá sentado en el mismo lugar que estoy sentado yo ahora. Sentarse en el mismo lugar como un Buda hace nacer la felicidad y sentarse con atención mental significa haber llegado a ser un Buda en potencia”. El poeta Nguyen Cong Tra experimentó lo mismo cuando se sentó en cierto lugar y repentinamente vio cómo otros se habían sentado en el mismo lugar incontables años antes y cómo en años futuros otros irían a sentarse allí:


Al mismo lugar en que yo me siento hoy
Otros vinieron, en edades pasadas a sentarse,
Tras mil años, todavía vendrán otros.
¿Quién es el que canta y quién el que escucha?


El lugar y los minutos que pasó allí llegaron a ser un eslabón en la realidad eterna.

Pero nuestros trabajadores no tienen tiempo para pasarlo con calma, pasando por senderos de hierba verde y sentándose bajo los árboles. Un trabajador debe preparar proyectos, consultar con los campesinos, intentar
resolver un millón de dificultades que surjan, trabajar en los campos, y afrontar todo tipo de tareas. Durante todo ese tiempo, el trabajador debe mantener su atención enfocada en el trabajo, debe estar alerta, listo para manejar la situación con habilidad ye inteligencia. Puedes preguntar: ¿Cómo van entonces los trabajadores a practicar la atención mental? Mi respuesta es: Mantener la atención enfocada al trabajo, estar alerta y preparado para manejar hábil e inteligentemente cualquier situación que pueda surgir, ello es en sí mismo atención mental. No hay ninguna razón por la que la atención mental deba ser diferente si se está enfocando toda la atención al trabajo, si se está alerta y se está usando el mejor juicio de uno. Mientras se está consultando, resolviendo y tratando todo aquello que surja, es necesario un corazón tranquilo y un autocontrol si se quieren obtener buenos resultados.

Cualquier trabajador puede verlo: sin control de nosotros mismos y dejando que interfieran nuestra impaciencia y nuestra ira, nuestra trabajo no tendrá ningún valor.

La atención mental es el milagro mediante el que nos dominamos y restauramos a nosotros mismos.

Considera, por ejemplo, a un mago que cortara su cuerpo en trozos y colocara cada uno en una región diferente, las manos a sur, los brazos al este, las piernas al norte, etc., y en virtud de algún milagroso poder con un grito volviera a reunir cada una de las partes del cuerpo. La atención mental es así, es el milagro que puede llamar en un relámpago a nuestra mente dispersa y restaurar la totalidad, de manera que podamos vivir cada minuto de nuestra vida.



Thich Naht Hanh
Extracto de: Como lograr el milagro de vivir despierto



El Maestro Zen Doc The dice que al sentarse en meditación uno debe hacerlo derecho, haciendo 
nacer este pensamiento: “Sentarse aquí es como hacerlo en Bodhi. Bodhi es el lugar en el que Buda 
estaba sentado cuando alcanzó la Iluminación. Si cualquier persona puede llegar a ser un Buda, y los 
Budas son innumerables, puesto que significa personas que han alcanzado la Iluminación y son Budas 
ellos
 mismos, alguno se habrá sentado en el mismo lugar que estoy sentado yo ahora. Sentarse en el
mismo lugar como un Buda hace nacer la felicidad y sentarse con atención mental significa haber llegado a
ser un Buda en potencia”. El poeta Nguyen Cong Tra experimentó lo mismo cuando se sentó en cierto lugar
y repentinamente vio cómo otros se habían sentado en el mismo lugar incontables años antes y cómo en
años futuros otros irían a sentarse allí:

Al mismo lugar en que yo me siento hoy
Otros vinieron, en edades pasadas a sentarse,
Tras mil años, todavía vendrán otros.
¿Quién es el que canta y quién el que escucha?

Thich Nhat Hanh 



sábado, 16 de marzo de 2013

Los 14 preceptos de Thich Nhat Hanh





No seas idólatra ni te ates a ninguna doctrina, teoría o ideología, incluso a las Buddhistas. Todos los sistemas de pensamiento son medios de guía; no son la verdad absoluta.
No creas que el conocimiento que tienes en este momento es la verdad inmutable, absoluta. Evita ser de mentalidad estrecha y atarte a los puntos de vista presentes. Aprende y practica el desapego de los puntos de vista para estar abierto a recibir los puntos de vista de los demás. La verdad se encuentra en la vida y no meramente en el conocimiento conceptual. Prepárate para aprender a través de toda la vida y a observar la realidad en ti mismo y en el mundo en todo momento.
No fuerces a los demás, ni siquiera a los niños, por ningún medio en absoluto, a adoptar tus puntos de vista, ya sea por autoridad, amenaza, dinero, propaganda o incluso educación. Sin embargo, por medio del diálogo compasivo, ayuda a los demás a renunciar al fanatismo y la estrechez.
No evites el contacto con el sufrimiento ni cierres tus ojos ante el sufrimiento. No pierdas la conciencia de la existencia del sufrimiento en la vida del mundo. Encuentra maneras para estar con aquellos que están sufriendo por todos los medios, incluyendo el contacto personal y las visitas, imágenes, sonido. Por tales medios, despierta tú mismo y a los demás a la realidad del sufrimiento en el mundo.
No acumules riqueza mientras millones están hambrientos. No tomes como el objetivo de tu vida a la fama, el provecho, la riqueza o el placer sensual. Vive simplemente y comparte el tiempo, la energía y los recursos materiales con quienes están en necesidad.
No mantengas ira u odio. Tan pronto como surgen la ira y el odio, practica la meditación sobre la compasión para comprender profundamente a las personas que han causado ira y odio. Aprende a ver a los otros seres con los ojos de la compasión.
No te pierdas en la dispersión y en el ambiente que te rodea. Aprende a practicar la respiración para recuperar la compostura del cuerpo y la mente, para practicar la atención, y para desarrollar la concentración y la comprensión.
No pronuncies palabras que puedan crear discordia y causar ruptura en la comunidad. Haz todos los esfuerzos para reconciliar y resolver todos los conflictos, aunque sean pequeños.
No digas cosas falsas por el bien del interés personal o para impresionar a las personas. No pronuncies palabras que causen desviación y odio. No difundas noticias que no sabes si son ciertas.
No critiques o condenes cosas de las que no estás seguro. Habla siempre verdadera y constructivamente. Ten el valor de hablar sobre situaciones de injusticia, aun cuando hacerlo pueda amenazar tu propia seguridad.
No uses a la comunidad Budista para ganancia o provecho personal, ni transformes tu comunidad en un partido político. Una comunidad religiosa debe, sin embargo, tomar una actitud clara contra la opresión y la injusticia, y debe esforzarse por cambiar la situación sin engancharse en conflictos partidarios.
No vivas con una vocación que sea dañina para los humanos y la naturaleza. No inviertas en compañías que priven a los demás de su oportunidad de vivir. Elige una vocación que ayude a realizar tu
ideal de compasión.
No mates. No permitas que otros maten. Encuentra todos los medios posibles para proteger la vida y prevenir la guerra.
No poseas nada que debería pertenecer a los demás. Respeta la propiedad de los demás pero evita que los demás se enriquezcan con el sufrimiento humano o el sufrimiento de otros seres.
No maltrates a tu cuerpo. Aprende a manejarlo con respeto. No veas a tu cuerpo sólo como un instrumento. Preserva las energías vitales (sexual, respiración, espíritu) para la realización del Camino. La expresión sexual no debería ocurrir sin amor y compromiso. En las relaciones sexuales, sé conciente del sufrimiento futuro que pueda causarse. Para preservar la felicidad de los demás, respeta los derechos y compromisos de los demás. Sé plenamente conciente de la responsabilidad de traer nuevas vidas al mundo. Medita sobre el mundo al cual estás trayendo nuevos seres.

No creas que yo siento que sigo todos y cada uno de estos preceptos perfectamente. Sé que fallo de muchas maneras. Ninguno de nosotros puede cumplir plenamente cualquiera de ellos. Sin embargo, debo trabajar hacia una meta. Esta es mi meta. Ninguna palabra puede reemplazar a la práctica, sólo la práctica puede hacer a las palabras.

 

SEMILLAS DE CONSCIENCIA



Cuando miramos profundamente a una flor, podemos ver que está hecha de elementos no-flor , como el sol, la lluvia, el suelo, el compost, el aire y el tiempo. Si seguimos mirando profundamente, también nos daremos cuenta de que la flor está en camino de convertirse en compost. Si no percibimos esto, nos sorprenderemos cuando la flor comience a descomponerse.
Cuando miramos profundamente en el compost, vemos que también está en camino de convertirse en flor, y nos damos cuenta de que las flores y el compost “inter-son.” Se necesitan mutuamente. Un buen jardinero orgánico no subestima el compost, porque sabe cómo transformarlo en margaritas, rosas, y muchos otros tipos de flores.
Cuando miramos profundamente dentro de nosotros mismos, vemos las flores y la basura. Cada uno de nosotros tiene ira, odio, depresión, discriminación racial, y muchos otros tipos de basura, pero no hay necesidad de temerle. De la misma forma en que un jardinero sabe transformar el compost en flores, podemos aprender el arte de transformar la ira, la depresión y la discriminación racial en amor y comprensión.
Esto es obra de la meditación. Según la psicología budista, nuestra conciencia se divide en dos partes, como una casa de dos plantas. En la planta baja hay una sala de estar, y la llamamos “conciencia de la mente.” Por debajo de la planta baja, hay un sótano, y lo llamamos “almacén de la conciencia”
En ese almacén todo lo que hemos hecho siempre, experimentado, o percibido se almacena en forma de semilla, o película. El sótano es un archivo de todo tipo imaginable de películas almacenadas en una cinta de vídeo. Arriba, en la sala de estar, nos sentamos en una silla a ver éstas películas, de las que nos servimos desde el sótano.
Ciertas películas, tales como la ira, el miedo o la desesperación, parecen tener la capacidad de subir del almacén por sí mismas. Abren la puerta de la sala de estar y activan por sí mismas nuestro reproductor de vídeo, tanto si las elegimos o no. Cuando eso sucede, nos sentimos atrapados, y no tenemos más remedio que verlas. Afortunadamente, cada película tiene una longitud limitada, y cuando se ha terminado, regresa al almacén. Pero cada vez que es vista por nosotros, gana una mejor posición en el estante del archivo y sabemos que va a volver pronto.
En algún momento un estímulo desde fuera, como cuando alguien dice algo que hiere nuestros sentimientos, provoca la proyección de una película en la pantalla de nuestro televisor. Pasamos gran parte de nuestro tiempo viendo estas películas, y muchas de ellas nos están destruyendo.
Aprender a detenerlas es importante para nuestro bienestar.
Los textos tradicionales describen la conciencia como un campo, un terreno en el que cada tipo de semilla se puede sembrar ; semillas de sufrimiento, felicidad, alegría, tristeza, miedo, ira y esperanza .
Cuando una semilla se manifiesta en nuestra conciencia mental, siempre regresa al almacén mucho más fuerte. La calidad de nuestra vida depende de la calidad de las semillas en el almacén de la conciencia. Si manifestamos semillas de ira, tristeza y miedo en nuestra conciencia mental, las semillas de la alegría, la felicidad y la paz no podrán brotar y fortalecerse.
Practicar la atención plena significa reconocer cada semilla, que viene desde el almacén y regar las semillas más nutritivas siempre que sea posible, para ayudarlas a crecer más fuerte. En cada momento que nos damos cuenta de algo pacífico y hermoso, reguemos las semillas de paz y belleza , y hermosas flores florecerán en nuestra conciencia.
El tiempo que dedicamos a regar y cuidar determina la fuerza de esa semilla. Por ejemplo, si nos encontramos delante de un árbol, respiremos conscientemente, y disfrutemos de él durante cinco minutos. Semillas de felicidad se regarán en nosotros durante cinco minutos, y esas semillas crecerán más fuertes.
Durante los mismos cinco minutos, otras semillas, como las del miedo y el dolor, no son regadas. Tenemos que practicar de esta manera todos los días.
Cualquier semilla que se manifiesta en nuestra conciencia mental siempre vuelve a nuestro almacén de la consciencia fortificada. Si regamos nuestras semillas sanas con cuidado, podemos confiar en que nuestro almacén de consciencia se producirá trabajo de sanación.
Thich Nhat Hanh



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